Editado el contenido de la revista "Por Amor al Arte" del Maestro Mario Carreño Godinez

jueves, 1 de mayo de 2014

Poesías

Como Luz del Sagrario a D. Jesús Tirado

Como luz del Sagrario te apagaste,
abrazado a ese Cristo de tu vida;
te apagaste en la sangre de su herida
donde siempre, por bueno, te anegaste.

Desde ayer que a Jesús te consagraste
y su amor se volvió mar sin medida,
no buscaste jamás otra salida
que el amor infinito que abrazaste.

Hoy su amor y su mar te condujeron
por siempre al cielo de su eterno abrazo.
Ya no dices que dicen que dijeron

que el cielo es la ternura y el regazo
de Dios, pues tu alma y vida recibieron
la luz de su ternura sin ocaso.

Tomada del Libro: “Mi Desierto, Poesías”
del Padre Rafael Alcántar Mondragón


Amor Impío

Quisiera estar en tu presencia
para amarte y adorarte,
quisiera aspirar de tu perfume
que emana de tu cuerpo al tocarte.

Si quisiera aspirar en tu presencia
el amor que transpira por tus poros,
cuando mis ojos se posan en ti para
mirarte, y mis brazos en deseo de abrazarte.

Quisiera abrazarte y sentir el palpitar
de tu pecho enardecido,
que junto con el palpitar mío
sellar con un beso apasionado
este amor puro e impío
que nos impide el amarnos
plenamente y que nos deja en la
soledad y en el hastío.

J B

Siempre Estaré Contigo

Si al aspirar el perfume de una rosa
sientes algo especial con su fragancia,
puede ser que te sientas muy dichosa
cuando piensas en mí a la distancia.

Si volare un colibrí entre las flores
de tu jardín cubierto de primores
y llegara a posarse en una rosa,
son mis labios que posándose en los tuyos,
con un beso te entregan mis amores.

Si tus ojos ansiosos de mirarme
extienden su mirada al horizonte,
buscando por doquier donde encontrarme,
nunca dudes de mí, que estoy contigo
y jamás de tu vida he de ausentarme.

Si una tarde de lluvia, sola y triste
estás viendo llover tras tu ventana,
son lágrimas que brotan de mi alma
y lloran desde el día que tú te fuiste.

Si en tu jardín florido se posara
un gorrioncillo a cantar por la mañana
y de tus dulces sueños despertaras,
es mi canto amoroso que te aclama
y te dice en su canto: “él te ama”.

Si una noche de luna esplendorosa
sientes que en tu ser el amor rebosa
con la luz que en tus ojos se refleja,
piensa que esa luz te deja
una paz exquisita y deliciosa,
nunca más vivas triste... sé dichosa.

J. E R B.


Mamá, una Mujer Especial y Sensacional

Este poema es para una mujer especial,
que se preocupa por mi salud y bienestar.
A ella, a la que siempre voy a amar y respetar,
son estas humildes palabras que te dedico, mi gran personita especial.

Es para esa mujer que siempre me ha dado de comer,
me ha dado de vestir, me ha dado de beber,
es para esa mujer que, hace catorce años dio nacer,
a mí, a esa personita que hoy le dice “te quiero” y se pone a agradecer.

También son estos versos a la mujer que me ha dado educación,
me ha fomentado valores y me ha dado formación,
a ella, a una de las principales personas que me dan inspiración,
y que día a día me da un hogar y su protección.

Ella siempre será un modelo a seguir,
por todas las cosas que me da con su amor,
por eso, hoy le doy gracias a Dios nuestro Señor,
por haberme regalado una personita que yo la salvaría de algo o alguien que la hiciera sufrir.

Jesús también tuvo una mujer que lo cuidara,
lo vistiera y cuando Él era bebé lo amamantara.
Él le puso el nombre de “mamá” a esa mujer,
por su gran y bella forma de ser.

Por eso, en este Día de las Madres,
te digo mamá, que yo siempre te voy a querer,
que me perdones por todos estos disgustos que pudimos tener,
pero sobre todo, ¡Que Dios te bendiga en donde quiera
que vayas y estés!

Poema dedicada a mi mamá, que me ha dado su amor y cariño de madre durante estos 14 años que Dios me ha dado de vida.
¡Que la Virgen María te guarde y te bendiga! ¡Gracias por ser mi mamá!

G T RR



¿Por qué Mueren las Mamás?

Abuelita: los niños me preguntan que dónde está mi mamá, yo les digo que está en el Cielo.

¿Quieres estar con ella? Me preguntan también.

-No les respondo, inclino la cabeza y me retiro sollozando… Todo en derredor mío desaparece, la única compañía que tengo es la soledad.

-Mi soledad trata de consolarme, me dice que no tiene compañeros, que no tiene parientes ni hermanos, que no tiene amigos…

-Abuelita, mi hermanito y yo los tenemos a todos, siento que nos quieren mucho y nos cuidan con amor pero nos falta mi mamá. Cuéntanos ¿Cómo era mi mamá? Preguntó el más pequeño.

-Siéntate cerca de mí, Pau y tú Santi del otro lado.

Tu mami era muy callada.

-¿Como Santi?, Santi tiene cinco años.

-Sí, era seria, cuando hablaba decía la verdad en forma directa y si no era la verdad, por lo menos sabíamos lo que pensaba.

-¿Reía? -Preguntó Paulo.

-Muy poco, más bien sonreía y con sus muecas yo sabía si algo le gustaba o no, si estaba en desacuerdo o aceptaba. Si ponía la carita alegre, era porque quería ir, si agachaba la cabeza haciendo gestos, no quería salir.

-En la escuela, ¿Cómo era?

-No estudiaba mucho porque entendía rápidamente.

-¿A qué jugaba?

-A lo que quería jugar su hermana mayor y cuando jugaba sola, dibujaba y lo hacía muy bien.

-¿Dónde está?, ¿Le podemos hablar?

-Está con Dios, en los cielos y en la tierra y pueden hablar con ella cuando lo deseen.

-Pau y Santi quedaron inundados de sorpresa.

-¿Por qué no la vemos?

-Tú ya la viste Santi.

-¿Cuándo?
-Ya tenías tres años, íbamos saliendo de la casa; tardaste en salir y hablabas solo. Te pregunté qué hacías y dijiste: “estaba hablando con mi mamá”. -¿En la recámara?, -no, en la sala, dijiste. Nos fuimos y volteaban mucho hacia la casa.

-¿Podemos verla seguido, cuando queramos?

-Sí, cuando quieran.

-¿Cómo?

-Con el pensamiento, con la imaginación y con el corazón.

-¿Cómo se hace?

-Estando tranquilos y en silencio. También puede presentarse en sus sueños.

-Al despertar, ¿Cómo sabremos que fue cierta su presencia, y su plática?

-Porque sentirán tranquilidad y estarán contentos.

-¿Podemos pedirle cosas?

Si son materiales, les dirá cómo conseguirlas: si son inmateriales, les dirá que todo se consigue con fe en Dios y en sí mismos.

-¿Por qué podremos verla y hablarle?

-Porque ustedes son su amor más grande.

-¿Cuándo podemos estar con ella?

-Cuando Dios lo decida.

-Y dijo Santi: ¿POR QUÉ SE MUEREN LAS MAMÁS?

La respuesta fue un par de lágrimas silenciosas y un abrazo amoroso pensando:

¡No hay tristeza más grande que la de un huérfano!

R R S

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