Editado el contenido de la revista "Por Amor al Arte" del Maestro Mario Carreño Godinez

lunes, 1 de julio de 2013

Reflexiones

No dejes Morir el Amor

Hubo una vez en la historia del mundo un día terrible en el que el Odio, que es el rey de los malos sentimientos, los defectos y las malas virtudes convocó a una reunió urgente con todos ellos. Todos los sentimientos negros del mundo y los deseos más perversos del corazón humano llegaron a esta reunión con curiosidad de saber cuál era su propósito. Cuando estuvieron todos, habló el Odio y dijo:
-Los he reunido aquí a todos porque deseo con todas mis fuerzas matar a alguien.

Los asistentes no se extrañaron mucho pues era el Odio el que estaba hablando y él siempre quiere matar a alguien, sin embargo todos se preguntaban entre sí quién sería tan difícil de matar para que el Odio los necesitara a todos.
-Quiero que maten al Amor –dijo.

Muchos sonrieron malévolamente. El primer voluntario fué el Mal Carácter, quien dijo:
-Yo iré, y les aseguro que en un año el Amor habrá muerto, provocaré tal discordia y rabia que no lo soportará.

Al cabo de un año se reunieron otra vez y al escuchar el reporte del Mal Carácter quedaron muy decepcionados:
-Lo siento, lo intenté todo, pero cada vez que yo sembraba una discordia, el Amor la superaba y salía adelante.

-Fué entonces cuando muy diligente se ofreció la Ambición que, haciendo alarde de su poder, dijo:

-En vista de que el Mal Carácter fracasó, iré yo. Desviaré la atención del Amor hacia el deseo por la riqueza y por el poder. Eso nunca lo ignorará.

Y empezó la Ambición el ataque hacia su víctima quien efectivamente cayó herida, pero después de luchar por salir adelante renunció a todo deseo desbordado de poder y triunfó de nuevo.

Furioso el Odio por el fracaso de la Ambición, envió a los Celos quienes, burlones y perversos, inventaban toda clase de artimañas y situaciones para despintar al Amor y lastimarlo con dudas y sospechas infundadas. Pero el Amor confundido lloró y pensó que no quería morir y con valentía y fortaleza se impuso sobre ellos y los venció.

Año tras año, el Odio siguió en su lucha enviando a sus más hirientes compañeros. Envió a la Frialdad, al Egoísmo, a la Indiferencia, a la Pobreza, a la Enfermedad y a muchos otros que fracasaron siempre porque cuando el Amor se sentía desfallecer tomaba de nuevo fuerza y todo lo superaba. El Odio, convencido de que el Amor era invencible, les dijo a todos los demás:
-No hay nada que hacer. El Amor ha soportado todo, llevamos muchos años insistiendo y no lo logramos.

De pronto, de un rincón del saló se levantó un sentimiento poco conocido que vestía de negro con un sombrero gigante que caía sobre su rostro y no lo dejaba ver. Su aspecto era fúnebre, como el de la muerte:
-Yo mataré al Amor –dijo con seguridad.

Todos se preguntaron quién era ése que pretendía hacer solo lo que ninguno había podido. El Odio dijo:
-Ve y hazlo.

Tan sólo había pasado algún tiempo cuando el Odio volvió a llamar a todos los malos sentimientos para comunicarles que después de mucho esperar por fin el amor había muerto. Todos estaban felices pero sorprendidos. Entonces el sentimiento del sombrero negro habló:

-Ahí les entrego al Amor totalmente muerto y destrozado.

Y sin decir más, se marchó.

-Espera –dijo el Odio-, en tan poco tiempo lo eliminaste por completo, lo desesperaste y no hizo el menor esfuerzo para vivir. ¿Quién eres?

El sentimiento levantó por primera vez su horrible rostro y dijo:
-Soy la Rutina.


¡No permitas!

1. Que se dejen temas tan importantes como el futuro, los viajes y las metas dentro de su matrimonio, dediquen una parte del día a hablar sobre ello.

2. Que la convivencia se vuelva una plática sobre quejas y discusiones.

3. Que no se dividan todas las tareas de la casa, pues resulta de gran importancia el hacer unas cuantas los dos juntos.


Tomadas del Libro: “Reflexiones y Pensamientos
para lograr un Matrimonio Feliz”



El Billete

Un profesor enseña un billete de $500.00 y le dice a sus alumnos: “¿A Quién le gustaría tener este billete?” Todos los alumnos levantan la Mano.
Arruga el billete y les pregunta: “Sigue queriéndolo?” Las manos suben de nuevo.
Él lanza el billete arrugado en el suelo, salta encima y dice: “¿ Aun lo quieren?” Los Alumnos levantan la mano.

Entonces les dijo:

"Amigos míos, ustedes han aprendido una lección muy importante hoy:
Aunque he arrugado el billete, lo he pisoteado, lo he lanzado, quieren todavía el billete, porque su valor no ha cambiado, sigue con un valor de $500.00”.

Muchas veces en la vida te ofenden, personas te rechazan y los acontecimientos te sacuden. Sientes que ya no vales nada, pero TU VALOR no cambiará NUNCA para la gente que realmente te quiere. Incluso en los días en que estés en tu peor momento:

“TU VALOR SIGUE SIENDO EL MISMO.

NO DUDES DE TU VALOR...

Vales SIEMPRE Igual o MAS...

NUNCA, PERO NUNCA VALDRÁS MENOS”.

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