Editado el contenido de la revista "Por Amor al Arte" del Maestro Mario Carreño Godinez

lunes, 1 de abril de 2013

Poesía

Recuerdos

Aún guardo esa carta con todos los recuerdos
de tus dulces palabras y promesas de amor,
que tú regresarías a realizar nuestros sueños
y jamás regresaste, todo se te olvidó.

Es algo tan lejano que estaba olvidado,
solo fué un pasaje que un día sucedió,
mi vida es tan distinta, cumple hoy su destino
sin importar ya nada y sin guardar rencor.

Adiós bellos recuerdos,
adiós aquellos tiempos
de flores en cuadernos
y cartitas de amor.

I S J.


Extraños

Hoy te encontré y no tiene importancia,
hace tiempo que te había olvidado,
sin embargo hoy has vuelto sin jactancia,
es otro tiempo y un pasado.

Ayer pudo haber sido algo inmenso,
en mí existía amor, yo te adoraba,
ahora es el presente, frío intenso,
entre tú y yo solo hay nada.

Pero hoy te encontré, somos extraños,
caminos diferentes hoy llevamos,
toda aquella belleza que miramos
es un triste recuerdo que nunca realizamos.

De mi parte, para siempre adiós,
me da igual verte o no verte,
extraños somos los dos
y no volveré a quererte.

I S J.


Retroalimentación de mi Infancia

¡Cómo recuerdo esos preciosos momentos!,
uno de ellos: cómo abría de niño mis regalos
o cuando era mi cumpleaños,
¡Qué bonitos recuerdos son esos!

Recuerdo también
cómo me divertía con mi tren,
cómo iba juntando de peso en peso hasta llegar a cien,
en esos tiempos me las pasaba súper bien.

¡Cómo olvidar a mis grandes amigos!,
con los que salía a jugar todas las tardes,
ahora hojas y libros
son mis compañeros de tardes y noches.

Bonitos recuerdos,
me generan grandes sentimientos,
es algo que lo guardo en mi corazón,
que me generan emociones
y de cosas que son inolvidables.

G T R R


Niños

Todos ya lo hemos sentido,
todos ya lo hemos vivido,
hablo de la gran y pequeña creación de Dios,
hablo de los niños.

Pequeñas criaturas,
pero con una gran visión,
emprender y echarle ganas
a su educación,
porque esto los llevará
a la vida en grande, a la vida trabajadora.

Ver a los niños crecer
es lo que me hace tan feliz,
ver a los niños dibujar,
como quieren ver a su país.

Cómo quisiéramos serlo otra vez,
para jugar y reír un buen de veces,
cómo quisiéramos pensar como ellos,
pensar en los valores, en los amigos y en Dios.

Yo quisiera ser uno de ellos,
de esos niños que les gusta bailar,
yo quisiera ser uno de ellos,
de esos niños que le agradecen a Dios
por dejarlos disfrutar otro día más.

G T R R


El Sueño

Quiero platicarte un sueño
que tuve la otra noche,
cuando una muchacha corría
en verde campo con flores.

Su alegría era infinita
que contagiaba al momento,
que tan solo de mirarla
cambiaron mis sentimientos.

Estuve paciente mirando
toda aquella algarabía
que florituras hacía
con todos sus movimientos
cuando brincaba y corría
como queriendo alcanzar el viento.

Pero mi sorpresa fué mayor
cuando vi que esa muchacha,
que brincaba y que corría,
esa muchacha eras tú.

Perplejo quedé, y de brusco movimiento
me desperté de aquel sueño,
para comprobar al momento
que en este, tu aposento,
me estabas faltando tú.

J B


Tu Inmenso Corazón…

Tu inmenso corazón cambiaste un día
por el que late apenas en mi pecho.
¿Sí supiste, Señor, lo que tú has hecho
al cambiar tu riqueza por la mía?

Mi riqueza es barbecho todavía,
un estéril desierto mi barbecho;
no comprendo, Señor, lo que tú has hecho,
no comprendo, Señor, esta osadía.

Ya sé: me quieres sacerdote bueno,
me quieres plenamente consagrado,
quieres vivir en mí franco y sereno.

Si quieres trabajar con este arado
troncha mi vida desde el mismo seno,
pues temo traicionar lo que has amado.

Tomada del Libro: “Mi Desierto, Poesías”
del Padre Rafael Alcántar Mondragón



El Amor, Complemento de la Vida

Hay hermanos desolados
que nos sentimos cansados
temiendo envejecer.

Si supiéramos que en el mundo
tan solo vamos de paso,
y aún caminando despacio
para no sentir cansancio,
tendremos qué salir de él.

Si pudiéramos un día,
cuando nos fallen las fuerzas,
buscar a quien ofendimos
y limar las asperezas
para quedar como amigos.

Si a la compañera nuestra
que Dios nos dió por esposa,
pudiéramos expresarle
que siempre ha sido hermosa.

¡Cuán grande sería la dicha
que sentiríamos al ver
que por cuarenta y nueve años,
nos logramos comprender!

Y que al final del camino,
cuando se acerca la noche,
cumplimos nuestro destino
y el amor logró vencer,
y nuestros queridos hijos
así lo habrán de entender.

Y si a través de los años
ellos se siguen amando,
la bendición de JESÚS
UNIDA A LA DE SUS PADRES,
les seguirá acompañando.

J. E R B




Nos gustaria saber lo que piensas del blog, escribe un comentario (* campos obligatorios)