Editado el contenido de la revista "Por Amor al Arte" del Maestro Mario Carreño Godinez

sábado, 8 de septiembre de 2012

Poesías

Ante el Altar de los Caudillos de la Independencia

México, al recordar la ardiente guerra
a que debió su sacra autonomía,
convoca a las naciones de la tierra
a convivir con ella en armonía.

Ya no es el español el hombre odiado
que provocara cólera o rencores;
es el colono, por la ley llamado,
para entregarse en paz a sus labores.

¿Qué mejor oblación en los altares
de Hidalgo, de Morelos y Guerrero,
que ofrecer nuestra mano y nuestros lares,
transformando en nativo al extranjero?

La sangre por doquiera derramada
de aquella lucha, en los heroicos hechos,
da su fruto en la tierra liberada:
por eso surgen ya nuevos derechos.

México en otro tiempo campo rojo,
sin ley augusta y sin precisa norma,
que incitaba al pillaje y al despojo,
en pueblo laborioso se transforma.

Abre los brazos al obrero honrado
y de la servidumbre lo redime
para que viva siempre emancipado
de la miseria amarga que lo oprime.

Al que la tierra con afán cultiva,
lo alienta para ser un propietario,
y su esperanza y su trabajo aviva,
librándolo de todo victimario.

Si antes nos agobió el encomendero
con su avaricia y su crueldad odiosa,
ya no hay trabas que opriman al obrero,
ni al campesino en la heredad fructuosa.

Escuelas, bibliotecas y talleres
impulsan ya al estudio o la tarea
a ignaras mas no inútiles mujeres,
y al indio analfabeto de la aldea.

Tales son los presentes redentores
traídos de la Patria a los altares,
son los frutos más sanos, los mejores
de las grandes contiendas seculares.

¡Qué venga hacia este suelo el que confíe
en la rica cosecha del mañana,
que ya una nueva aurora nos sonríe
en esta fértil tierra mexicana!

F C

Niños Héroes

A ellos les debemos honrar,
ellos los tenemos qué recordar.
Porque ellos por amor su nación
la defendieron con toda el alma
y con todo su corazón.

Nosotros hay qué seguir el ejemplo.
Pero no con armas y tampoco aventándose del Castillo,
sino estudiando y siendo buen ciudadano,
y así nos asimilaremos a ellos.

Ellos dieron la vida,
ellos dieron su corazón.
Nosotros con estudio y trabajo
seguiremos manteniendo en pie
la hermosa y grande nación.

Niños estudiando,
jóvenes dando el ejemplo,
padres apoyando,
todos hacemos así
un buen acto a la nación.

G T R R
(11 años de edad)


Nos Tenemos qué Acordar

Nos tenemos qué acordar
que un cura dió las campanadas de paz,
que un hombre vigilaba
que ningún español sospechara de aquel plan.

¡Cómo vamos a olvidar!
al que siguió después del cura,
o al que cargó una piedra en la espalda,
a esos héroes los tenemos qué respetar,
porque gracias a ellos
los españoles no se pudieron quedar.

No basta con monumentos
ni con días festivos
ellos lo que quieren ver desde el cielo,
es un México sin delincuencia
ni crisis que perjudicarán.

¡Respeto y paz!
es lo que quieren ver,
y no porque ellos quieran,
sino para nuestro bienestar.

G T R R


6 Guerreros y Jóvenes

6 guerreros estudiaban y vigilaban
que ningún intruso entrara,
pero por desgracia
el intruso llegó a conquistar.

Tropas estadounidenses,
llegaron al lugar
y los 6 jóvenes
que en ese momento estudiaban
salieron como el águila
a defender el Castillo de justicia y libertad.

Querían quemar
la bandera nacional,
pero un joven guerrero
la agarró y no dejó
que el intruso la agarrara
y se burlara, quemándola.

Hoy les debemos tanto,
que ni se puede contar
porque tanto fué el esfuerzo,
que hoy no sabemos
cómo pagar.

G T R R


Pasaste por aquí…

Pasaste por aquí con el pie desnudo
desbordante de vida y de ternura
y engendraste en tus huellas la creatura
del mundo que de asombro nació mudo.

Buscó abrazar tus pies, pero no pudo
con mar inmenso ni con noche oscura,
por ser incomparable tu hermosura,
por ser el mar tan solo un mar menudo.

Mas pasado milenios llegó el día
que tu amor me dejó tu pie en mis brazos.

A engendrarme de nuevo llegaría
aunque fuera en la Cruz hecho pedazos
y clavado por fin se quedaría
a dar la vida a quien le diera abrazos.

Tomada del Libro: “Mi Desierto, Poesías”
del Padre Rafael Alcántar Mondragón


Frente al Sagrario

En vano esperé que abrieras tu aposento,
mis ojos no miraban más que ese lugar,
el tiempo limitaba cada instante el momento
y triste y taciturna me alejé del lugar.

Ahí frente a tu reja estaré con constancia
aspirando el perfume que me brinda tu amor,
esperando por siempre de tu amor la clemencia
y guardando en secreto este hermoso candor.

No hace falta hablarte, sé que todo adivinas,
no hace falta tocarte, estás dentro de mi.
Mas vivir sin mirarte es vivir sin la vida,
es preciso encontrarte y vivir junto a ti.

Ahí frente a tu reja siempre estaré esperando,
es todo lo que puedo, te seré siempre fiel,
ahí verás mis ojos, tal vez los veas llorando
¿Por qué no abres tu puerta y yo te pueda ver?

I S J.


Sin Palabras

Hablemos sin mover siquiera el labio,
no hace falta decir lo que sentimos,
hablan entre tú y yo como un rosario
las flores del jardín donde vivimos.

Sigamos calladitos escuchando
la dulce melodía armoniosa
que rompe la cigarra aquí rondando
y busca colocarse en la rosa.

Observando todo este paraíso
donde somos los amos del momento,
no contemos minutos solo el hechizo
que existe para amarnos, no el tiempo.

Y el chasquido de cascadas cristalinas
que adornan este edén con blancos velos
y se forma un santuario majestuoso
revelándonos al amo de los Credos.

Juntemos nuestro amor único y casto
en abrazo de unión dulce y fraterna.
Saboreando aquí juntos el encanto
que nos da nuestro Padre desde el Cielo.

I S J.


Rosas de Asís

Tu rostro entre rosas
de amarillo intenso,
rosas de invierno,
adornan tu mirada.

Los pétalos tersos
el frío no queman.

Tu corazón ardiente
fulgura en el crisol
de las rosas amarillas.

Rodeadas de espinas
adornan el rostro
del amor no amado,
rosa del Calvario.

No hay rosas sin espinas
sólo el rosal de Asís,
frente a “Francisco
al llanto”.

F E


Clara y Francisco

Clara de Asís,
ternura hecha mujer

¿Cuándo vendrás
Francisco a mirar la rosa?

“Cuando el rosal florezca”,
nos dice el varón
con evangélica finura.

¡Y el rosal floreció!

El amor empatizó
se hizo beso tierno y terso,
puro, sensual y fraterno,
Clara y Francisco
¡Unidos por el rosal!

F E


Vive tus Valores

Muchacha bonita:
¿por qué estás tan triste?
¿te agobia una pena?
¿te oprime un dolor?

Yo quisiera darte
dos o tres consejos,
no quiero enfadarte,
no son tan complejos:

Conserva tu Alma limpia,
vive en Ti la Pureza,
practica la Virtud,
son tres grandes valores
que jamás pasarán.

Trata de ser Alegre,
busca siempre a JESUS
“ÉL”, que tanto Te quiere
te dará de SU LUZ.

Quiere mucho a tus Padres,
llena de AMOR sus vidas,
y si algún día tomaras
otro rumbo, chiquilla,
por lo mucho que amaste
Tú serás bendecida.

Llegará un día el hombre
que en verdad Te merezca,
Él te dará su nombre
y será quien transforme
en dicha tu tristeza.

J. E R B.

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