Editado el contenido de la revista "Por Amor al Arte" del Maestro Mario Carreño Godinez

jueves, 16 de agosto de 2012

Biografía

Humberto Ávalos

Humberto Ávalos nace en Morelia hacia el año 1916. Estudió en el Colegio de San Nicolás, en cuyas aulas mereció, por su precocidad y su talento, el mote de El Chamaco; publicó sus primeros poemas en los periódicos estudiantiles y se hizo famoso por la calidad de su obra. En el año de 1934 publicó, junto con otros universitarios, el Cuaderno de Poemas; aunque lo mejor de su obra poética se publicó en la revista Voces.

A pesar de contar con un gran talento y una inteligencia preclara, el destino de Ávalos no fué muy favorable, ya que se deslizó por la pendiente de una bohemia mal entendida y cayó en las garras del vicio. Al final de su vida (1965), se llegaron a recoger algunos manuscritos de sus últimos poemas, desgarrados, incoherentes y desorbitados –como ya para entonces era su propia existencia-. Sin embargo, queda como una tarea necesaria el hacer el esfuerzo por publicar toda su obra, ya que es de lo mejor de la lírica michoacana y, que por desgracia, se conoce poco.

Presentamos aquí el gran sentimiento que Ávalos experimenta por la ciudad capital: Palabras a Morelia. Esperamos lleguen a disfrutar este magnífico poema.

Morelia, noche azul, flor luminosa
abierta en la penumbra más fulgente;
recóndita provincia silenciosa,
donde hoy florece mi inquietud solemne.

Morelia, ensoñación, cuna gloriosa
de los poetas de más limpia frente;
ciudad, con su ternura misteriosa,
infinita, latente, tibia, fuerte.

Morelia, luz y sol, extraña diosa
que flirtea con la historia palpitante;
aquí se yergue la bondad católica
y el socialismo púrpura, triunfante...
Morelia, dinastía de claveles y rosas,
sueño con las tarascas de tu fuente,
con tu jardín de serenatas rojas,
tu estudiantina y juventud valiente.

Morelia, noche azul, lucero de oro
en el cielo de República naciente,
en tus calles he hallado ese tesoro
que encenderá ilusiones en mi mente.

Morelia, con tus sílfides aladas,
con tu belleza trémula de nieve,
con tus gráciles círculos, inflamas
la mente del poeta que te quiere.

Morelia, con noctámbula bruma encantada
en tus rincones de romance siempre,
encontré una sonrisa que escapaba
de unos labios que besan sabiamente.

Morelia, con tu feria, tu luz y tu candencia,
tienes un “no sé qué” que me estremece;
pues pareces lo mismo novia tierna,
que mujer sugestiva que padece.

Morelia, no es la flor de tu riqueza,
es la hermosura breve del jardín
la que realza tu fulgida nobleza,
con su florida senda de arlequín. [...]

El valor y la herencia diste a Patria
con tus caudillos y tu genio fuerte;
sepultaste al imperio que explotaba
las enérgicas fuerzas de tu gente.

Diste cultura al hombre y una espada
al guerrero de cólera rebelde;
para salvar al mundo y a la Patria
sólo cultura y pólvora requiere. [...]

Morelia, con tus dulces de colores,
la fantasía bonita de tus templos,
el agresivo gesto de tus héroes,
pareces un idilio de luceros.

Pareces una gema matinal,
desperezando el trino de las jaulas;
pareces una amante angelical,
algún poema de magnolias blancas. [...]

Morelia. Yo tus besos cautivos conquistadora
tras una reja de oro, suavemente,
para apresar tu boca perfumada
y tus formas de náyade ferviente.

Morelia, no se cansa mi pluma de escribirte,
porque la vida que viví en tu valle
es tan inmensa como la diadema
que pongo en los requiebros de tu talle.

Morelia, con tu nombre, gloria siembra,
quien gloria ante su nombre vive y tiene
y en los ritmos azules del poema
te doy la gloria que me dio la tierra.

Morelia, la enervada pasión de mi quimera,
por ti se agita y por ti se enciende,
y en tus aguas la aurora coronada
se proyecta con luces de relieve.

Morelia, con tu sólida presencia
de vetusta ciudad tan mañanera,
pareces más provincia que muñeca;
más flor que complicada enredadera.

Morelia, aun por fin alienta alerta
para ti las ternuras del poeta,
porque siendo tan bella y tan perfecta
nunca faltan motivos al poema.

Nos gustaria saber lo que piensas del blog, escribe un comentario (* campos obligatorios)