Editado el contenido de la revista "Por Amor al Arte" del Maestro Mario Carreño Godinez

martes, 10 de abril de 2012

Rincón para niños

Pintura

Este poema es a la pintura,
al artista que pintó la Mona Lisa,
que pintó una pera,
al que pintó una sonrisa.

Un pintor no es aquel que pinta por pintar,
sino el que pinta el futuro y quiere soñar,
el futuro que todos quieren cambiar,
el futuro que pronto ha de llegar.

Gracias Da Vinci por pintar la Mona Lisa
por pintar tu sueño,
ojalá tu trabajo te haya dado una sonrisa,
ojalá tu sueño no haya sido en vano.

G T R R
(11 años de edad)


Yo no sé

Yo no sé qué pasará mañana,
yo no sé qué pasa hoy,
pero de una cosa estoy seguro:
que Dios está conmigo
porque ahora estoy vivo.

Yo no sé qué pasará mañana,
yo no sé qué pasa hoy,
yo no sé si se acabará el mundo
o me acabaré yo.

Yo no soy adivino,
yo no soy mago,
yo soy un niño
que confía mucho en Dios,
y que tengo alma de niño.

Pero yo sí estoy seguro de algo:
de que si todos los niños del mundo
nos ponemos a estudiar,
el día de mañana
seremos y dejaremos un mundo mejor.

G T R R

El Rey que fué a Cachemira

Muchos años ha, un príncipe y una princesa de la India se enamoraron, pero sus padres estaban en guerra y los enamorados se escaparon juntos y se ocultaron en un espeso bosque.

Más he aquí que, cuando por la noche estaba el príncipe buscando alimento, un bandolero se llevó a la princesa. Una vez en su cueva, metió en ella a la joven y se echó a dormir; ella se levantó, ató fuertemente al ladrón y disfrazándose con su traje, montó a caballo y corrió en busca del príncipe. Cabalgó toda la noche sin encontrarlo, y a la mañana siguiente llegó a la gran ciudad de Cachemira.

Estaban sus calles llenas de gente que contemplaba ansiosamente a un elefante. Era la causa de ello que el rey de la ciudad y toda su familia habían muerto y el pueblo deseaba encontrar un nuevo rey que lo gobernase. Ahora bien, era creencia común en la India que un elefante en libertad podía indicar quién era de sangre real, y por esto habían soltado a uno de estos animales, en espera de que reconociera al futuro monarca.

Con gran sorpresa de todos, el animal se dirigió a la princesa disfrazada y se arrodilló ante ella. El pueblo rompió en gritos de alegría y conduciéndola al palacio la coronó de rey. Púsose ella vestiduras reales y nadie pensó que no fuera hombre.

Pero cuando un día el príncipe pasó por la ciudad en su busca, ella dijo al pueblo la verdad; éste, contento con su sabia dirección, no mostró disgusto alguno, sino que hizo rey al príncipe, el cual se casó con la princesa, que siguió ciñendo la corona real.

30 de Abril
¡Feliz Día del Niño!

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