Editado el contenido de la revista "Por Amor al Arte" del Maestro Mario Carreño Godinez

jueves, 2 de febrero de 2012

Reflexiones

Maravillas de El Espíritu Santo


15°. Lo que han dicho los Grandes Personajes acerca del Espíritu Santo
(continuación)

39º. EJEMPLOS DE ALGUNOS SANTOS:

La iluminación del Espíritu cambió el criterio humano de los santos en criterio sobrenatural, y así los llevó a opinar sobre los objetos, las personas y los acontecimientos de una manera totalmente superior al modo como opinan las gentes del mundo. Ya que este gran bien nos lo puede hacer también a nosotros el Divino Paráclito, recordemos algunos ejemplos: (Los teólogos opinan que esto que enseñaron los santos, lo dijeron, inspirados por el Don de Ciencia del Divino Espíritu).

a) Santa Teresita: al ver pasar lujosas carrozas llenas de lujo y de riquezas exclamaba: “De qué valen todas las riquezas, honores y placeres, comparados con la dicha de amar a Dios y ser amados por Él? ¿Qué infeliz sería yo aunque poseyera todo esto, si no amara a Dios o no fuera amada por Él? ¡Oh: que ninguna de estas materialidades me robe ni siquiera un átomo de mi amor, que debe ser totalmente para Dios!

b) Santo Domingo de Guzmán: el más grande predicador del siglo XIII, lloraba al pensar en la triste suerte de los pobres pecadores. El Espíritu Divino le había hecho comprender lo muchísimo que pierde, quien pierde la amistad con Dios.

c) San Agustín: Una vez que recibió la infusión del Espíritu Santo, adquirió una total repulsión hacia sus faltas antiguas. Algo muy parecido le sucedió a San Juan Vianey.

d) San Francisco de Sales: Consiguió del Espíritu Paráclito la gracia de ver en los otros a Cristo y de tratarlos bien y sacrificarse por ellos como si lo hiciera cada vez por Jesucristo personalmente. Esto le llevó a ser el hombre más amable que ha existido después de Jesús. Una gracia sumamente parecida le concedió el Divino Espíritu a San Vicente de Paul, a San Juan Bosco y a muchos santos más, y nos la puede conceder también a nosotros, pero cuesta: hay qué pedirla mucho.

e) Fray Luis de Granada: cuenta de un santo varón que recibió del Espíritu Santo el don de refrenar la ira, y cuando le preguntaban por qué no trataba mal a nadie, respondía: “Es que yo no soy capaz de enfrentarme a Cristo disfrazado de prójimo”.

f) San Juan de la Cruz: inspirado por el Espíritu Santo, comparaba los bienes de la tierra con los bienes del cielo: “Qué poca cosa son estos bienes para que me vaya a enamorar de ellos, en vez de enamorarse de Dios”. Algo parecido exclamaba Santa Teresa al ver las joyas de una señora: “Qué poca estima la gente de este mundo, y qué grandes tesoros tiene preparado mi Dios para sus amigos en la eternidad”. Haciendo eco a esta frase, exclamaba Santa Teresita al oír música de bailes y francachelas. “Señor: eso que se oye es el destierro. Allá arriba está la patria. ¡Sueño con tu cielo”!

40º. LA DIFERENCIA QUE SE PRODUCE:

En la vida de las personas espirituales se nota una enorme diferencia entre lo que eran al principio y lo que son después de haber recibido el Don de Ciencia que regala el Espíritu Santo. Los conocimientos espirituales que habían adquirido antes, son nada en comparación con los que reciben del Santo Espíritu.
(continuará)…


Amor

Cuanto menos tenemos, más damos.
Parece absurdo, pero ésta es la lógica del amor.

* Cuando una joven señora de la alta sociedad opta por ponerse al servicio de los pobres, se produce una auténtica revolución, la mayor de todas, la más difícil: la revolución del amor.

* El verdadero amor hace sufrir.
Jesús, para darnos una muestra de su amor, murió en la Cruz.
Una madre, para dar a luz a su hijo, tiene qué sufrir.
Si de verdad os amáis unos a otros, no podréis evitar tener qué sacrificaros.

* Para mí, Jesús es la Vida que quiero vivir,
la Luz que quiero reflejar,
el Camino que me guía al Padre,
el Amor que quiero manifestar,
la Alegría que quiero compartir,
la Paz que quiero sembrar a mi alrededor.
Para mí, Jesús lo es todo.

* Si escasea la fe es porque hay demasiado egoísmo en el mundo.
La Fe, para ser auténtica, tiene que ser generosa y disponernos para dar.
Amor y fe van de la mano.

* Alguien me dijo en cierta ocasión que ni por un millón de dólares se atrevería a tocar a un leproso.
Yo le contesté:
Tampoco yo lo haría. Si fuese por dinero, ni siquiera lo haría por dos millones de dólares. Sin embargo, lo hago de buena gana, gratuitamente, por amor de Dios.

* Viendo el ejemplo de Cristo, que murió por nosotros en la Cruz, tenemos la posibilidad de confirmar definitivamente el hecho de que el sufrimiento puede transformarse en un gran amor y en una generosidad extraordinaria.

* Hay miles, ¡millones! de personas que mueren por falta de pan.
Hay miles, ¡millones! de seres humanos que crecen débiles por carencia de afecto, ya que quisieran ser reconocidos, por lo menos un poco.

* Todas las enfermedades son susceptibles de curación.
La única que no puede ser curada es la enfermedad de no sentirse amados.

* El amor es el producto de todas las estaciones.

* Hemos sido creados para amar y para ser amados.

Tomado del Libro:
“La Madre Teresa de Calcuta, Vida y Meditaciones”

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