Editado el contenido de la revista "Por Amor al Arte" del Maestro Mario Carreño Godinez

lunes, 15 de agosto de 2011

Reflexiones

Reflexiones para el Mes de: Agosto

“Los nietos son la recompensa de Dios por llegar a viejo”.
Mary H. Waldrip

La abuela sostiene nuestras manecitas por un rato, pero nuestros corazones para siempre”.
Anónimo

“Uno de los vínculos más fuertes se forma cuando la manita de un bebé recién nacido se cierra con fuerza alrededor del pulgar de su abuela”.
Anónimo

“Aquello que los niños necesitan son las cosas esenciales que los abuelos proporcionan en abundancia. Dan amor incondicional, bondad, paciencia, humor, consuelo, lecciones de vida. Y, lo más importante de todo, galletas”.
Rudolph Giuliani

“Justo cuando una mujer piensa que su trabajo ha terminado, se convierte en abuela.”
Edward H. Dreschnack

“La abuela siempre te hace sentir que te estuvo esperando todo el día, y ahora que llegaste, el día está completo”.
Mary H. Waldrip


La Búsqueda

Una mujer mayor salió a la calle, después de revolver toda su casa. Buscó en la fuente, en el mercado, en la iglesia. Buscó entre las piedras, tras los portales, debajo de las macetas con flores. Buscó en todos los rincones del pueblo y, cansada, se sentó a la sombra de un árbol.

De pronto, ante ella apareció una hermosa muchacha, rodeada de un brillo tornasolado. Su largo cabello negro ondeaba al viento y en sus ojos había una gran dulzura.

-¿Quién eres? –preguntó la mujer, asustada.
-Soy tu juventud –contestó la muchacha.
-¡Pero si te busqué por todas partes, y no pude encontrarte! –Protestó la anciana.
-Es que me buscaste fuera de ti. Si te hubieses asomado a tu interior, ahí me habrías encontrado. Porque tú eres tan joven como lo sean tu mente y tu corazón.

La muchacha desapareció, y de pronto la mujer se sintió mucho mejor. Miró su rostro en un estanque cercano y dijo:

-Soy yo, no he cambiado. Con mis canas, mis años y mis arrugas. Pero ahora sé que mi juventud está dentro de mí, y que seré joven por siempre. No necesito buscar más.

Tomado del Libro: “El mejor Regalo de Amor para las Abuelitas”

Maravillas de El Espíritu Santo


15°. Lo que han dicho los Grandes Personajes acerca del Espíritu Santo
(continuación)

29º. GRAVE TRAGEDIA:

San Luis María Monfort andaba repitiendo a las personas espirituales: “Por orgullosos no pedimos más frecuentemente al Espíritu Santo sus luces e inspiraciones y confiamos sólo en nuestras predicaciones y catequesis, porque confiamos más en nuestra sabiduría que en las luces del Divino Espíritu. Si por flojedad no invocamos al Paráclito Consolador, nos quedaremos sin saber guiar a las almas”.

30º. ALGO QUE ERA APRECIADÍSIMO Y LO OLVIDAMOS:

La Iglesia primitiva no tomaba ninguna gran decisión ni se embarcaba en ninguna tarea de importancia sin invocar al Espíritu Santo. El Divino Paráclito fue la fuente del coraje y del poder cada día para los primeros cristianos. Los Hechos de los Apóstoles son llamados “El Evangelio del Espíritu Santo”, porque todo en este precioso libro se centra en la Tercera Persona de la Sma. Trinidad.

No es que Él empezó a actuar en Pentecostés; ya venía actuando desde muchísimo antes, como lo recuerdan los mismos Hechos, cuando dicen que Él fué quien iluminó a David (Hech. 1.16) y el que hablaba por boca del profeta Isaías (Hech. 28,25). Y San Esteban acusaba a los judíos de “oponerse siempre al Espíritu Santo”. Pero desde el día de Pentecostés el Divino Espíritu se convirtió en una realidad dominante en toda la vida de la primera Iglesia. Él manda a Felipe a que salga al encuentro del ministro etíope y lo convierta. Es Él quien ordena a Pedro que vaya a predicar al capitán pagano Cornelio, y lo haga Cristiano, y el que manda que aparten a Saulo y Bernabé para una misión especial que les tiene preparada (Hechos 13). Guía las decisiones del Concilio de Jerusalén (Hechos 15). Envía a Pablo a que vaya a evangelizar a Europa (Hechos 16), etc., etc.

El Libro de los Hechos hace notar que todos los jefes de la Iglesia primitiva eran hombres llenos de Espíritu Santo: Esteban, Bernabé, San Pablo. Ellos vivían en el Espíritu Santo como en el aire que respiraban. En el Libro Sagrado se hace notar que el valor de los primeros cristianos para afrontar situaciones peligrosas, la elocuencia de los primeros discípulos, y la alegría que les acompañaba siempre, independientemente de las circunstancias externas, eran un regalo del Divino Consolador, SI ALGUNA DOCTRINA NECESITA SER DESCUBIERTA Y REDESCUBIERTA ES ESTA. Tenemos qué avivar nuestra devoción al Espíritu Santo (Barclay).

31º. CONDICIÓN SIN LA CUAL NO HAY DON:

El Libro de los Hechos de los Apóstoles trae una frase muy sugestiva: “El Espíritu Santo que Dios da a los que le obedecen” (Hechos 5, 32). Esto encierra una gran verdad: que el Divino Espíritu que cada cristiano puede recibir está condicionado por la clase de buen cristiano que es. Significa que la persona que se esfuerza por cumplir más la Voluntad de Dios, recibe más Espíritu Santo.

Ser mejor cristiano es recibir más poder, porque Jesucristo prometió: “Recibiréis poder cuando venga el Espíritu Santo” (Hech. 1,8) y San Pedro anuncia que este Paráclito se recibe en la proporción en que uno obedece las Leyes del Señor. Con razón dijo el Libro Antiguo: “Los obedientes cantarán victoria” (Barclay).

(continuará)…

La Oración

(continuación)

* Todos los días, en la comunión, expreso un doble sentimiento a Jesús.
Uno de gratitud, porque me ha dado la fuerza para perseverar hasta ese día.
El otro es una petición: “Jesús, enséñame a orar”.

* Rezar el Padre Nuestro y vivirlo nos llevará hacia la santidad.
En el Padre Nuestro estamos todos: Dios, nosotros, nuestro prójimo...

* Con frecuencia, una mirada ferviente, confiada, profunda a Cristo puede transformarse en la más encendida oración.

“Yo lo miro; Él me mira.”
No hay oración mejor.
Fiémonos de Dios.
Tengamos una fe ciega en la Divina Providencia.
Tengamos fe en Dios.
Él lo sabe todo.
Y Él Proveerá.
Démosle ocasión de comprobar nuestra fe en Él.
Esperemos en Él.
Fiémonos y tengamos fe en Él.
* Podemos y debemos convertir nuestro trabajo en oración.
Nunca podremos sustituir la oración por el trabajo.
* Se puede rezar mientras se trabaja.
El trabajo no impide la oración y la oración no interrumpe el trabajo.
Basta con una pequeña elevación de la mente hacia Dios.
Basta con decirle:
“Señor, te amo. Confío en Ti. Tengo fe en Ti. Tengo necesidad de Ti ahora mismo.”
* Para mí, la raíz de los males que nos aquejan está en la falta de oración.
* Yo sitúo la oración en primer lugar.
La oración es mi primer alimento.
* La oración dilata los corazones para hacerlos capaces de acoger el don que Dios hace de sí mismo.
* Nuestras almas tienen el valor que tiene nuestra oración.
* El silencio ayuda a orar mejor.
El silencio nos da la posibilidad de orar más.
El silencio de la lengua ayuda mucho a hablar con Cristo.
Enseña a estar alegres en los momentos de asueto, en los que hay más cosas qué contar.

* La oración se reduce simplemente a hablar con Dios.
Él nos habla y nosotros le escuchamos.
Nosotros le hablamos y Él nos escucha.

Tomado del Libro: La Madre Teresa de Calcuta,
Vida y Meditaciones

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