Editado el contenido de la revista "Por Amor al Arte" del Maestro Mario Carreño Godinez

viernes, 13 de mayo de 2011

Narraciones

“El Sindicato de Pendejos”
(Algo para Reír)
Por : R M P

Pocos saben que allá por la década de los años 60, había aquí en Salvatierra una agrupación formada por nuestro amigo Tacho Manjarrez y los amigos de la vacilada de aquellos tiempos, que bautizaron con el nombre de “SINDICATO DE PENDEJOS”. Desde entonces, Tacho venía fungiendo como el Secretario General de dicha agrupación. Recuerdo que siempre que me encontraba en la calle me decía: “¡Vamos, Mújica, anímate!”, tú tienes madera de líder. Tú nos puedes representar a las mil maravillas, muchas veces te he invitado, pero tú no te decides. Mira, necesito que vayas para que les hagas un exámen a mis afiliados a ver cómo andan en sus estudios, porque yo creo que de pendejos no pasan.

Tanto me insistió que un día del mes de enero del año 2002, que fue día de asamblea me presenté. Por supuesto ellos ya me esperaban pues Tacho se los había comunicado. Me recibieron con un aplauso y Tacho me hizo sentar en el Presidium. A continuación Tacho leyó la Orden del día: 1º. Lectura del Acta de la Asamblea anterior. 2º. Informe del Secretario General. 3º. Exámen General por nuestro invitado, y 4º. Asuntos Generales.

Aprobado que fue el primer punto, se pasó al siguiente. Tacho se puso de pie y a quemarropa dijo: “Camaradas, ustedes ya me conocen que no tengo pelos en la lengua. Lo que tengo qué sentir se los digo en sus bigotes aquí en las asambleas. Yo se perfectamente bien que algunos de ustedes se han expresado muy mal de mi en las plazas y en las cantinas diciendo que yo ya soy un Fidel Velázquez de la CTM, que soy eterno líder, que seguramente no quiero soltar el “hueso” porque me gusta sentirme prepotente y porque me queda dinero. Todo esto me molesta mucho. Varias veces he querido renunciar, pero ustedes considerándose más pendejos que yo para ocupar el cargo, me han reelegido infinidad de veces.

Entonces para qué se hacen pendejos. Por otra parte, ustedes saben bien que nuestra agrupación no recibe subsidio alguno de parte del gobierno; ni ustedes dan cuotas sindicales, entonces no hay derecho de que se porten de esa manera. Lo que pasa es que muchos de ustedes nomás hablan a lo pendejo y a lo “güey”. Pero en este caso se pasan de la raya, porque han dicho que yo soy un pendejo del montón. Pero sépanlo que yo no soy cualquier pendejo; soy un grandísimo pendejo, porque si no lo fuera, no sería su representante. Es decir: yo soy mucho más pendejo que ustedes porque tengo qué meter mano a mi bolsa para sostener el sindicato, porque como ya lo dije: ustedes no dan ni cinco centavos por concepto de cuotas para el sostén de la agrupación.

Entonces, uno de los asistentes habló diciendo: “Usted no se fije camarada, yo propongo borrón y cuenta nueva. Está bien, -dijo Tacho, sigamos adelante, tienen ustedes la palabra. Como pasaban ya algunos segundos y nadie pedía la palabra, Tacho dijo: “ya ven bola de pendejos. Nada han aprendido de lo mucho que yo les he enseñado. A ver Pánfilo García ¿qué nos puedes decir?, habla sin miedo”. -Pánfilo se puso de pie y dijo: “ Es pendejo el que atesora dinero sin gozarlo en este mundo. Se muere, la vieja se casa con otro vato y éste es el que se da la gran vida””. Pero también es pendejo el que gasta todo su dinero; llega a viejo, pobre y enfermo. Anda por las calles pidiendo limosna y finalmente muere en un basurero”.

Hubo silencio, luego Tacho se puso de pié y dijo: “Camaradas, este paquete lo siento muy grueso para mi, me siento incompetente para opinar.” -Entonces Baldomero en tono burlón gritó: “¡No cabe duda, nuestro Secretario General es un pendejo!” –Otro gritó desde su asiento: “Más que pendejo, es un “güey”. –Yo esperaba que Tacho reaccionaría en forma enérgica ante aquellos insultos, pero lejos de eso, soltó una fuerte y sabrosa carcajada, que nos contagió a todos… Luego dijo: “Así me gusta, que me digan lo que soy. A mi no me gusta que me hagan la barba. Los felicito por su valor civil”. -Enseguida dijo: “Bueno, como ya estamos en pleno exámen, ¿Qué opina usted camarada Mújica? –Entonces me dije yo: -Estos cuates ya me echaron el toro encima.

Como todos habíamos reído por la burla hecha a Tacho, yo me puse de pie y todavía con la risa en la boca, me serené y dije: “Bueno camaradas, el dilema planteado por Pánfilo no está sencillo; sin embargo se me ocurre esta fórmula: NI TAN, TAN, NI MUY, MUY. NI TANTO QUE QUEME AL SANTO, NI TANTO QUE NO LO ALUMBRE. ES DECIR, COMO DICE EL TANGO ARGENTINO: “TODO A MEDIA LUZ” Porque todos los extremos son malos. -¡Bravo! –Gritó casi toda la totalidad de los asistentes… Secretario General: límpiese las lagañas… Tacho reía incontenible, luego dijo: “Ya ven pendejos. Lo que ustedes no saben es que yo fui el maestro de Mújica pero como él siguió estudiando, ahora él me la gana, pues tiene Maestría y un Doctorado sobre comportamientos sociales. Pido para él un aplauso”, -todos aplaudieron. Yo agradecí aquella demostración de aprecio.

Lo anterior me obligó a decirles unas palabras, que fueron éstas: “Camaradas, gracias por haber sido de su agrado la fórmula propuesta. Sin embargo, no por ello pueden ustedes concederme el título de hombre menos pendejo que ustedes; pues yo confieso que en la vida he metido los dos pies en los charcos lodosos de la estupidez por varias veces, habiendo yo obrado como un triste pendejo y eso me ha causado gran desilusión de mí mismo. De manera que no vayan a tomarme por lo que no soy. Es decir: por un hombre sensato”.

-Terminando de decir lo anterior, Tacho se puso de pie diciendo: -Sigue el exámen. –Entonces un hombre menudito de nombre Cosme se puso de pie diciendo: “Compañeros, yo les pregunto: ¿Cuántos son los pecados capitales?” –Nadie le contestó. Lo que obligó a Tacho a responderle: “Camarada Cosme, ni yo mismo sé cuántos son, yo creo que son muchos…” -Cosme sonrió diciendo: “Ni como pendejos dan ustedes el kilo”. -Era curioso ver a este hombrecillo, con sus ojos saltones como ratón de cocina.

Yo ya conocía de vista a este hombre. Muy católico, siempre se le veía caminar aprisa con un libro debajo del brazo y un rosario en las manos. Como todos callaban me puse yo de pie y con alguna amabilidad dije: “Los pecados capitales son siete, a saber: soberbia, lujuria, pereza, avaricia, ira, envidia y gula. -Bien dicho –dijo Cosme-, ahora vamos a interpretarlos. –Entonces se puso de pie Tacho diciendo: “Camarada Cosme, está muy largo el tren. No nos alcanza el tiempo…

Entonces yo me atravesé diciendo: “Bueno, se puede acortar el tiempo, vamos a principiar. Seguí yo en uso de la voz con este razonamiento: En mi concepto todos aquellos que abren su mente y su corazón para dar entrada a los siete pecados capitales, son los pendejos más pendejos de este mundo traidor y pasan los años y ellos siguen siendo los mismos, siempre sumergidos en los placeres y en toda clase de perversidades, sin arrepentirse nunca, llegan a morir y al despertar después de su muerte, sus tendencias se vuelven aún más fuertes y como ya no pueden obrar en la misma forma, se convierten en íncubos o súcubos y en espíritus errantes y malignos en beneficio de la causa de Satanás.

Por ejemplo, ¿Qué nos puede decir nuestro camarada Cosme del pecado de la soberbia? –Mucho, -respondió al instante. El Catecismo Cristiano nos dice: “La soberbia es el pecado más grande de los siete pecados capitales. El diablo o Satanás fue el primero en incurrir en este tremendo pecado. Él y todos sus seguidores se rebelaron en contra de su creador. Entonces nuestro Padre Dios, llamó al Arcángel Miguel, lo revistió de poderes inmensamente más superiores, que los poderes de Luzbella, que así se llamaba en principio este pendejo ser, y en un punto del universo se encontraron los dos ejércitos frente a frente. Entonces Luzbella (Satanás) dijo a San Miguel Arcángel: “QUIÉN COMO YO… EL ARCÁNGEL MIGUEL LE RESPONDIÓ: QUIÉN COMO DIOS…” Y “mangos”, empezó la batalla.

En pocos segundos todos los disidentes, desde Luzbella hasta el último de sus seguidores, fueron derrotados completamente y arrojados a una tenebrosa dimensión llamada el Infierno. Siendo ellos, toda hermosura, se convirtieron en seres horribles, abominables y enemigos de Dios y de todas sus criaturas humanas. Por eso, todo aquel que contrae el pecado de soberbia, es ni más ni menos QUE UN TRISTE PENDEJO COMO LO ES EL ATEO, el incrédulo y todo aquel que no guarda los 10 mandamientos de la Ley de Dios.

Como la Asamblea iba para largo rato Tacho Manjarrez trató de hacerla menos extensa diciendo: “Camaradas: dejemos para la próxima asamblea el estudio de los otros seis puntos capitales; a fin de que los demás expongan sus puntos de vista sobre la pendejez humana”. -Todos aceptaron esta moción y se pasó adelante. Tacho dijo: “Camaradas, indiquen los nombres de algunos grandes pendejos de la Historia antigua y moderna. Ya saben, estamos tomando nota para las calificaciones. Demetrio Moreno gritó: Nerón fue un pendejo. Mandó incendiar la ciudad de Roma y luego se suicidó.

-Otra voz dijo: “Napoleón primero, trató de dominar al mundo y murió preso y pobre, fue un pendejo”. -Enseguida habló otro camarada diciendo: “Don José López Portillo fue un lindo pendejo. Amasó una fortuna colosal con dinero de la Nación y toda se la dio a otra vieja que no era su esposa. Murió pobre y aborrecido de sus hijos”. Luego Miguel Saldaña un poco corajudo dijo: “Siento decirlo, pero otro pendejo de triste memoria lo fue Luis Echeverría Álvarez. Mandó matar a muchos estudiantes y gente pacífica que agarró en la calle la balacera. Según las revistas independientes, Echeverría fue un archiasesino. Además despilfarró miles de millones de pesos en viajes por muchas naciones del mundo”.

-Luego Hermenegildo Miranda dijo: “Son pendejos todos los vende patrias; los que empobrecen a la nación, cambiando sus fortunas en dólares y depositando estos recursos de la nación mexicana, en los bancos extranjeros. Asimismo todos aquellos gobernantes que han sumido a la nación en la pobreza por los grandes empréstitos en miles de millones de dólares, que apenas se pueden pagar los intereses a los Bancos extranjeros, que ponen en peligro nuestra soberanía nacional. Pero nadie les pone UN ALTO A LOS PRESIDENTES, los dejan hacer lo que les dé la gana, ni los diputados, ni los senadores, ni los generales dicen nada, de tal manera que en México, el mejor negocio es dedicarse a la política”.

-Como la asamblea se estaba poniendo muy caliente, don Tacho se puso de pie y exhortó a sus camaradas para enfriarlos un poco. Con la debida solemnidad dijo Tacho Manjarrez en su calidad de Secretario General: “¡Basta con los ya nombrados! Pues deben saber ustedes que expresarse en esa forma de los poderosos, de los que tienen el sartén por el mango, es mucho muy peligroso. ¡Cuidado con los intocables! Se corre el peligro de ser asesinado como le pasó a Manuel Buendía y a que se nos cancele el registro de nuestro sindicato”. -Entonces un tanto colérico, se atravesó Telésforo Medina diciendo: “Oye Tacho, yo te creía más hombrecito, pero veo que eres una gallina. Está bien que seamos pendejos, pero no miedosos. Vamos a buscar la fórmula para que nuestros gobernantes sean más patriotas y liberen a México de la vergüenza de ser el país más endeudado del mundo”.

-Entonces Tacho le respondió: “No existe una fórmula alguna para curar este mal”. –¡Ah!, ¿conque no existe ninguna forma para resolver este problema? Cómo eres Pendejo, para todo hay maña, menos para no morir. -Tacho, como siempre se empezó a reír de tan buena gana, que ya empezaba a contagiarnos a todos, pero de pronto se puso serio y dijo: “¡Oye Telésforo! ¿Estás loco o borracho? A quién se le ocurre ponerse a las patadas contra el gobierno. Es decir, con los que tienen el dinero y los recursos represivos para someter a cualquiera. A ver Telésforo, venga esa fórmula…”

-Telésforo ya muy irritado y en tono desafiante: “Mira Tacho, yo no creía que fueras tú más pendejo que yo y esto te lo voy a demostrar enseguida. Por ejemplo: México puede contratar un grupo de especialistas en el arte de gobernar. No para que roben a la nación sino para que la levanten, ya sean japoneses, norteamericanos o alemanes, con sus respectivos gabinetes, para que tomen posesión de la dirección del país. Yo te aseguro que en dos sexenios son capaces de transformar a México. Para esto, se necesita mandar al demonio a todos los partidos políticos. Echar fuera de las cámaras a todos los diputados y senadores parásitos, que no sirven para nada. Toda esta pléyade de zánganos quedarían fuera de los asuntos de la nación. Sí Tacho, como lo oyes, yo te aseguro que en un corto tiempo, el mexicano no tendría necesidad de pedirle a nuestros vecinos del norte una limosna de trabajo”.

-Esta vez, Tacho sí se puso serio y cortó bruscamente al de la voz, diciendo: “¡YA BASTA, TELÉSFORO!, no seas ofensivo, que sea la última vez que abordas este tema aquí en nuestras asambleas. Continuemos en lo que sigue. Vengan ya las calificaciones. –Como yo las iba a aplicar, me puse de pie diciendo: “Camaradas, veo en ustedes bastante aprovechamiento en sus estudios de la vida en varios de sus campos, particularmente en Sociología, Economía, Política y Civismo; avance muy superior a los obtenidos por los Alcohólicos Anónimos y Neuróticos también Anónimos. Ya que en estos, en sus asambleas o reuniones solo tratan de sus defectos personales, oliendo todo eso a masoquismo un tanto enfermizos, cuando lo que necesitan para curar sus males, es hacer uso del poder de su voluntad para quitarse sus malos hábitos.

Y si esos males persisten, entonces hay que buscar el remedio en algún Grupo de Renovación Carismática, allí los cura gratis y en poco tiempo el Espíritu Santo. Sólo tienen que orar, bailar y entonar alabanzas al Señor. Bueno, concretando; todos los que hablaron tienen un 10 de calificación y los demás aunque no hablaron, les concedo un 8. Es decir: TODOS ESTÁN APROBADOS. En cuanto a su Secretario General, mi muy grato y fino amigo Tacho Manjarrez, él merece Mensión Honorífica por ser uno de los dirigentes más competentes y modestos de todo el Estado de Guanajuato. Y aquel grupo de amigos, quedó tan contento por los resultados finales que la mayor parte corrieron, abrazaron a Tacho y a mí, me felicitaron por mi participación en aquel evento sindical.

-Tal vez esta fue la última asamblea de tan singular agrupación, pues desde el 2004 ya no he vuelto a ver a mi amigo Tacho. No se si murió o cambió de residencia. En cuanto a los amigos que integraban el sindicato, unos se han muerto. Otros se fueron de “mojaos” para el vecino país del norte, etc. Total, esta agrupación se acabó. A veces a mi me dan ganas de reorganizarla con nuevos elementos de esta generación. Sin embargo es muy difícil, porque casi todos se consideran menos pendejos que los demás… Cuando muchas veces el que triunfa es el que sabe servirse de la bandera de pendejos precisamente para fregar a los vivos.

Si alguna vez usted se llega a animar a resucitar esta agrupación, cuente con mi colaboración. Desde este momento la oferta queda abierta y en pie. Yo les aseguro que las enseñanzas que imparte esta Institución son provechosas, pues tienen su fundamento en la Filosofía Socrática, que enseña que en este mundo nadie es sabio, excepto Dios Todopoderoso. Decía: “Me dicen mis paisanos griegos que yo soy el hombre más sabio de Grecia, y yo les respondo que están equivocados, porque yo soy un pendejo que no sabe nada”. Si de este modo son estas cosas, claramente podemos entender, que no hay mejor remedio para curar el orgullo, la soberbia, la prepotencia y todos los vicios inducidos por don “Sata”, precisamente es por creerse, no ser pendejo, cuando de hecho lo es.

En definitiva, estas nuevas teorías, pueden catalogarse como un nuevo evangelio para que se hagan más humanos los hombres ambiciosos, los que avasallan el mundo con su poder y su dinero cuando todas estas cosas no valen nada en la otra dimensión que nos espera, sino todo lo contrario, nos servirán para la propia condenación espiritual. Pero de un modo o de otro: ¿Te gustó el tema? ¿Acaso no estuvo divertido? Solo queda por decirte que esperes con alegría las próximas fiestas de este mes de mayo, mes de María y mes de nuestras peregrinaciones a la Virgen Santísima de la Luz, que veneramos en su Santuario Diocesano de nuestra querida Ciudad de Salvatierra.

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